Por Andrea Rodríguez Palma*

El acto de leer se suele asociar a la soledad e inmersión. Pablo Lacroix, director y encargado de la Editorial Oso de Agua, plantea su proyecto editorial desde la creación de comunidad y de colaboración entre escritura, edición y publicación. Sumado a esto, es importante mencionar su compromiso con la descentralización de la creación literaria. Acudiendo a colegios y publicando voces emergentes fuera de Santiago, la editorial busca generar un vínculo con el estudiantado y futuro público de los libros, ahondando en sus inquietudes lectoras y también de creación. También realizan laboratorios y talleres con lectores, a modo de mediación. En complemento, se nutren de los comentarios de sus lectores, generando una estrecha relación, ya sea en ferias, encuentros o por redes sociales. La idea de la editorial es no competir en cuanto al contenido, pues hay lugar para todos los contenidos, y mientras más variado sea mejor para el panorama editorial chileno.
La editorial se caracteriza por la publicación de tres principales temáticas: el rescate de autores ya fallecidos, que no han tenido el reconocimiento actual, una fascinación por la cultura japonesa y un posicionamiento de autores nuevos que pueden ser alumnos de los talleres. Al respecto, Pablo nos comenta que el proyecto “Sello Agua Quemada “ tiene un trasfondo de entender cómo funciona un ecosistema del libro: están presentes tanto en la escritura, edición, publicación, difusión y vínculo con una comunidad. Como ejemplo, están los títulos Desde el sur, El aprendiz y La Dama de Jorge Orellana Lavanderos, quien como participante de este proyecto, publica a través de la editorial, y se le otorga un diseño clásico y cercano. En su página definen que el compromiso de publicación es la excelencia tanto de su forma como del contenido. De este modo, podemos apreciar en las portadas elegidas un regreso a pinturas clásicas de épocas pasadas que denotan la inserción de una nueva voz urgente de ser escuchada y compartida.


Portadas de los libros del “Sello Agua Quemada” extraídas de la página web de la editorial Oso de agua
Por otro lado, están las publicaciones pensadas en el imaginario japonés. Pablo comenta que este proyecto está sostenido de su fascinación por el trasfondo artístico de las historias japonesas. Con eso en mente, se embarca en este proyecto, que combina la selección de traducciones consagradas, con adaptaciones editoriales para hacerlo más contemporáneo y atractivo para el público actual. Con ello en mente, los ejemplares son de una gran calidad visual tanto en su portada como en el interior, y es eso mismo lo que los lectores valoran de estos libros, una producción bella pero con un profundo sentido.


Portadas de los libros con temática japonesa extraídos de la página web de la editorial Oso de agua
En estos ejemplares podemos apreciar cómo se recuperan grabados japoneses de épocas pasadas, pero también cómo, a través de los cuentos y la institución del samurái, por ejemplo, se puede crear un puente hacia nuestros días, ya que la globalización en la que estamos insertos despierta esa curiosidad por aquellos materiales culturales que consumimos a diario, que provienen de esta tradición japonesa.
También existe una exploración por poetas chilenos, todos seleccionados con un motivo particular: recuperar un discurso y una voz que no hizo la bulla suficiente en su tiempo. Para hacerse cargo de esto, a nivel editorial, existe una especie de biografía y posicionamiento estético de los autores en cada libro. Entre los autores están Pablo de Rokha, Tomás Harris, Igor Venegas De Luca y Winétt de Rokha.



Portadas de los poemarios extraídos de la página web de la editorial Oso de agua
En los ejemplares expuestos existe una decisión explicada por el director de Editorial Oso de Agua: la tipografía pertenece a la misma que se usaba en la revista “Multitud” donde Pablo de Rokha escribió. Esto, junto a una colorimetría particular, generan estas portadas distintivas y llenas de significado, que invitan a revisitar estos autores trascendentales pero también olvidados con el tiempo.
Para los otros poetas publicados existe otro tipo de portadas. En primer lugar, el libro de Tomás Harris evoca las serigrafías del expresionismo alemán que fueron retomadas en Chile, particularmente en revistas. En segundo lugar, la obra de Igor Venegas de Luca nos presenta una portada polifacética, propio de una poética que intenta abarcar las atrocidades de la dictadura desde diferentes ángulos.


Portadas de los poemarios extraídos de la página web de la editorial Oso de agua
El contenido de los libros publicados por Editorial Oso de Agua es realmente amplio en categorías. Pablo nos menciona que su idea al momento de publicar y ordenar este contenido, más que separarlo en colecciones, es consecuente a sus inquietudes, primero como lector, y luego como un editor que responde a las necesidades de su público. De este modo, podemos encontrar a la autora Alfonsina Storni, reconocida como poeta, siendo publicada a través de cuentos inéditos y de sus crónicas, logrando así conquistar nuevamente a sus seguidores. Por ello resalto de esta conversación su postura respecto a las comunidades lectoras y cómo son esas conversaciones e interacciones con el público lo que mueve la industria y la selección de material a publicar.
Para finalizar, la Editorial Oso de Agua tiene diversos proyectos y adelantos de los cuales vamos a tener que estar pendientes. Respecto al panorama editorial chileno, su director Pablo se posiciona desde la esperanza. Nos comenta que ha aumentado el público, por ejemplo, en las diversas ferias del libro, y aunque el mundo en sí esté muy encarecido, existe aún inquietud por descubrir y conocer a través de la lectura.
* Andrea Rodríguez Palma, Licenciada en Literatura, mención Edición de Textos (UFT). Actualmente encargada de Biblioteca CRA. Correo de contacto: arodriguezp1@uft.edu
