Kétchup de Sam Pink: la ternura de un cocinero de hamburguesas

Por Matías Saa*

En Kétchup (Telúrica, 2025), Sam Pink nos sumerge en una narrativa luminosa y entrañable que se aparta del tono más oscuro de sus primeras obras, sin abandonar su sensibilidad por los márgenes. Se trata de un protagonista sin nombre, un cocinero anónimo que trabaja en un local de comida rápida, en donde observa el mundo con un humor seco, una ternura inesperada y un agudo sentido del detalle de la cotidianidad. Se trata de un ser marginal, pero no sucio. Como diría Nicolás Pérez, el traductor de esta obra, se trata de un «Bukowski terapiado». Es un relato sobre lo mínimo: relaciones laborales absurdas, clientes raros, amigos que parecen salidos de una caricatura, y la lenta revelación de una humanidad que sobrevive a pesar de todo.

La traducción de Pérez Ferreti logra transmitir la oralidad que caracteriza a Pink: un lenguaje popular, lleno de elisiones y economía verbal, que no recurre al localismo sino a una inteligibilidad panhispánica. Incluso las frases, muchas veces, no ocupan más de una línea, hasta parecer un poema minimalista y descriptivo, al estilo de Raymond Carver. Los personajes suenan vivos, reales, absurdos y entrañables, Sam Pink escribe sobre personajes únicos y a la vez universales, como Ronnie, quien «solía tener dinero y lo perdió todo en el mercado de acciones del 2008. Luego de eso comenzó a beber más y desarrolló diabetes. Es calvo, tiene sobrepeso y perdió una pierna».

También está Mac, por ejemplo, dueño de una tienda minúscula de artículos de camping: «en pocas palabras, ni siquiera es una tienda de verdad» y «pienso que mantiene la tienda solo para tener un lugar donde sentarse».

 Todos tienen algo de caricatura y algo de espejo.

Lejos del cinismo o la crueldad, Kétchup es una novela breve que, con humor, ternura y gestos mínimos, retrata la vida de los trabajadores precarios, los solitarios, los que parecen no importar. Pero lo hace con cariño. Como si los tratara con el mismo cuidado con que uno sirve una porción de papas fritas perfectamente doradas. Una novela ideal para quienes buscan belleza en lo raro, consuelo en la rutina, o simplemente una buena historia que no se cree más de lo que es.

*Matías Saa es Estudiante de Literatura en la Universidad Alberto Hurtado. Colabora en diversos medios y actualmente trabaja en el Centro Arte Alameda.

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