Por Bárbara Araya*

La escritora chilena Francisca Solar, conocida novelista y activista en el fomento lector-escritor, ha publicado más de diecisiete libros para todo tipo de público, en más de 20 países y en 5 idiomas diferentes. Entre los más destacados se encuentran La s7ptima M (2006) su primera novela; Cuando Lila quiso ir a la escuela (2020); Bluebells (2023) y El buzón de las impuras (2024), su última novela que ya se encuentra en su 5.ª edición, a meses de ser publicada. Esto la convierte en uno de los mejores best sellers del año 2024, liderando los rankings en casi todas las páginas y librerías nacionales. La novela histórica, que relata la tragedia del incendio de la Compañía de Jesús en 1863, ha sido publicada bajo la editorial Umbriel, quienes se especializan en obras literarias para adultos que estén interesados en la ficción, las novelas históricas y las sagas juveniles, principalmente.
En la novela El buzón de las impuras, Solar nos entrega un primer vistazo de lo que fue aquel devastador incendio en la Compañía de Jesús que le quitó la vida a más de 2000 mil mujeres; y que hasta el momento permanecía como una catástrofe desconocida por la sociedad chilena. La ilustración que la autora escogió como portada para su libro retrata en un simple vistazo la opresión y la sumisión con la que vivían las mujeres en aquella época, quienes privadas de derecho a la educación para solo ser amas de casa a tiempo completo, buscan un refugio en la religión. En especial, mediante la figura de la virgen de la Inmaculada Concepción, figura que era simbolismo de fortaleza para aquellas mujeres que la seguían y citaban, con el fin de que su voz pueda ser escuchada. Un aspecto interesante que tiene la novela, es que hay una gran variedad de personajes históricos que se incorporan en el desarrollo de los hechos del relato y que generan que el lector se proponga investigar qué personajes son ficticios y cuáles son los reales; entre ellos, los hay diplomáticos, políticos, religioso, además de familias importantes que se nombran. Como también los nombres de las víctimas que tiene voz y relevancia en la obra, tal como Mercedes, Luisa, Eulalia, entre otras.
La novela no solo muestra la opresión femenina en la religión bajo la agrupación de las Hijas de María, sino que también se construye socialmente por medio del contexto de la Guerra Civil ocurrida en Estados Unidos, cuando estaba al mando el presidente Abraham Lincoln. Los personajes en general se complementan para aligerar el argumento de historia, mientras que Fátima y Maximilian tienen una subtrama revolucionaria de activismo social —y una sutil tensión amorosa—, Craig y Helena son personajes más planos que le dan un respiro al lector de todos los secretos y conflictos que se va sumando en el relato. En el Buzón de las impuras, Solar construye una historia muy bien estructurada y con especial cuidado en los detalles, ya sea por los personajes memorables, como los hermanos Bascuñan Guerrero, que son los principales en impulsar las ideas liberales en la ciudad, o la mirada crítica de los hermanos Aguirre Vanderbilt, que nos ayudan a reconstruir el panorama arquitectónico de la Iglesia y la ciudad de Santiago. Además de hacer un repaso por los diferentes acontecimientos que estaban ocurriendo en el Chile de 1863, con la llegada del ferrocarril a Santiago, las distintas fundaciones que empezaron a surgir en ayuda a los más necesitados, la inauguración del cuerpo de bomberos de Santiago y la electrificación que llego a Chile en 1883.
En general, El buzón de las impuras invita a los lectores a sumergirse en la sociedad chilena del siglo XIX a través de las Hijas de María y las distintas realidades de los personajes, gracias a la detallada narración, y su relación con el espacio y tiempo que transcurre la obra. La tragedia sucedida en el mes de María y el destacado «buzón de la virgen» que existió en su momento en Chile, son la razón principal que lleva a involucrar a las mujeres a denunciar la injusticia social y el abuso de poder que se manejaba en todos los ámbitos: políticos, religiosos y social de la época. La autora reconstruye la obra mediante citas de diversos periódicos chilenos reconocidos, como también internacionales como el The New York Times y Tribune-Star, que se encuentran citados en la narración, lo que le da profundidad y verosimilitud documental a la trama, aunque en ocasiones puede llegar a ser contraproducente por las constantes interrupciones entre el diálogo y la acción principal. El incendio de La Compañía es un precedente histórico que lleva a tomar conciencia de la situación, puesto que miles de mujeres devotas murieron en el devastador incendio, y la invitación de la novela es a que sus nombres no queden en el olvido nunca más.
*Bárbara Araya. Estudiante de Licenciatura en Literatura de la Universidad Finis Terrae. Correo: barayag2@uft.edu
