Editorial Aparte: diseñando la fauna literaria desde el desierto

Por Andrea Rodríguez Palma*

Editorial Aparte se perfila como un proyecto que nace desde la urgencia por tener ejemplares de poesía que leer, alejados de los clásicos pertenecientes al Plan Lector Escolar. Rolando Martínez, su editor, nos comenta que reconoce esta necesidad luego de asistir a diversos encuentros de poesía que se realizaban en el norte de Chile. En ellos, notó cómo surgían diversos poetas que no lograban salir de ese espacio. Siendo nuestro país tan grande, supo que la posibilidad de publicar y difundir estas voces sería complicada, por lo que crear una editorial local resultó natural. Con esto en mente, uno de los propósitos de la editorial es publicar autores y autoras que estén vigentes escribiendo para así cumplir su ambición de actualizar el catálogo escritural de la poesía chilena. 

            En cuanto a la propuesta de diseño editorial, Rolando me comenta que dada su limitación en el campo de las herramientas para diseñar toma la decisión de contratar a Cristóbal Correa para ese trabajo. El editor tenía un interés y preocupación respecto a lo visual, puesto que, lo considera fundamental al momento de vender libros. En concordancia, el diseñador elegido describe su trabajo como una búsqueda de estéticas que visibilicen el traslado o transformación de la poesía chilena. Su proceso creativo al diseñar las portadas de la Editorial Aparte consiste, primero, en leer el manuscrito y bosquejar a mano desde la misma lectura. Luego realiza collages con imágenes evocadas desde lo textual que lo llevan a materializar también una paleta de colores. Luego traspasa estas ideas a lo digital que será finalmente la propuesta entregada al editor y al autor.

Teniendo en cuenta este proceso creativo, uno de los ejemplares que llamó nuestra atención y nos encaminó al descubrimiento sus colecciones fue el libro ;p0ema de Leonor Olmos.

Respecto al diseño de este ejemplar, Cristóbal nos menciona que la técnica de collage utilizada evoca lo textual, transformándose así en una portada que se diferencia de las existentes en el medio local, para así llamar la atención del público a través del misterio. Es en este momento cuando nos dan cuenta de que las portadas divididas en 6 cuadrantes corresponden a una serie llamada Postal Japonesa. 

Esta decisión estética, además de atractiva, tiene como finalidad crear un mini comic, el cual es apreciable cuando ponen sus ejemplares a la venta en ferias del libro. Esta motivación, también compartida por Rolando, responde a la importancia que le entregan al aspecto visual de la editorial. De ahí que su editor nos afirme que el diseño es sumamente importante porque es la primera impresión que da un libro. Por ello, reafirma su compromiso con realizar diseños innovadores, arriesgados, y a su vez, bellos, que de gusto tener. 

            Otra de sus colecciones es Terrapuerto. El nombre es expropiado de la denominación que reciben los buses en Perú, país tan cercano de Arica que les pareció pertinente para este proyecto editorial. Los libros de esta colección, centrados en la crónica, destacan por su tamaño y contenido ideal para llevar en un viaje. Rolando nos comenta que la realización de los ejemplares tiene en mente atraer a esos lectores foráneos de sus tierras, ya sea por estudio o trabajo, que disfrutan de leer y tener entre sus manos la cercanía de sus experiencias en el norte. 

Sumado a estas colecciones se encuentran los proyectos Double Elephant y Super Royal, que abarcan copilados de poesía. En el primer caso, la portada denota una fragmentación pero también un ordenamiento de las formas presentes, coherente a las reseñas que catalogan a Marcela Parra como “una luz para revisar nuestros días”. En el segundo caso, el libro La ciudad que habito nos expone a través de su portada un desorden fragmentado consecuente al estilo de su autora, Verónica Zondek.

También, está la colección Media Carta en la cual publican ensayos. La propuesta de esta portada es interesante por los elementos que la componen: tiene un busto que nos evoca lo clásico griego, pero que se ve trastocado por este doblez de la hoja, incluso más, podríamos también vincularlo al logo de un archivo en digital. Sea cual sea la apreciación, es innegable la dedicación estética y concordante realizada para este libro de Guido Arroyo. 

Asimismo, tienen la colección Berlinés que se enfoca en narrativa. El ejemplar presentado pertenece a una compilación de cuentos de Carlos Droguett donde, según su reseña, “Esta edición apuesta por que conviva su producción novelística con la cuentística.” Esta decisión se plasma en su diseño de portada que nos evoca a un autor multifacético al momento de escribir.

La colección Papel Moneda abarca autores foráneos, tanto en español como traducidos. Para Cristóbal la portada de Mi ojo tiene sus razones es una de sus favoritas, pues conecta muy bien con la descripción presente en la página web de la editorial: “En su poesía el silencio está de la palabra y la descripción al servicio de la reflexión, de allí la sensación de sentirnos partícipes de un ojo meditativo…”. Utilizando la técnica de collage aplicada una foto muy reconocida de su autor José Watanabe, esta portada encapsula las sensaciones que busca evocar el libro a través de la selección de poemas.

En relación a las portadas anteriores, podemos mencionar que se distingue claramente a través de su diseño que forman parte de colecciones distintas. En cada ejemplar es notorio un juego con las formas y la deconstrucción de las imágenes al servicio de entregar un placer visual tanto para sus lectores como para aquellos espectadores que tendrá el lector al momento de encontrarse tras el libro. Al respecto, tanto Cristóbal como Rolando concuerdan en que se puede seguir jugando con las herramientas de edición, tanto análogas como digitales, poniendo en relevancia el trabajo del diseño. 

            A modo de cierre, nos quedamos con un aspecto relevante mencionado por Rolando referido a que los libros de Editorial Aparte son significativamente atractivos para aquellos que los han comprado, tanto así, que los pueden distinguir dentro de los diversos canales de distribución que tienen a lo largo de Chile. Esto es motivo de orgullo para el editor, quien también no deja de aclamar y valorizar el trabajo de diseño por parte de Cristóbal, quien es, finalmente, en palabras de Rolando, quien es el primer responsable de que los libros se vendan. 

* Andrea Rodríguez Palma, Licenciada en Literatura, mención Edición de Textos (UFT). Actualmente encargada de Biblioteca CRA. Correo de contacto: arodriguezp1@uft.edu

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