Por Aybiana Rodríguez*

Este texto busca presentar la revista Paloma a la comunidad para luego proponer una lectura breve que reflexiona y problematiza su breve circulación, asimismo, tensiona las formas de representación femenina a partir de la revisión su configuración textual, discursiva y gráfica a través de las diversas secciones que esta mantiene. Por otra parte, se aborda el proceso de catalogación y digitalización llevado a cabo en CIDOC, con ello, se destaca como hito a la contribución y difusión del patrimonio documental que pertenecen a la memoria colectiva de la sociedad chilena la cual presenta una gran laguna material, histórica y social respecto al acceso de tales materias y períodos.
La revista Paloma a cargo de la editorial nacional Quimantú, logró producir 22 números entre noviembre de 1972 y septiembre de 1973, dirigida a las mujeres obreras y aquellas dedicadas a las labores del hogar, en definitiva, sujetos que trabajan por el mejoramiento de la patria (Barr-Melej 234). Entre algunas de las secciones presentes en Paloma se encuentran en los ejes de “hogar”, espacio dedicado a la difusión de recetas de fácil acceso y preparación, pensado en una forma de alivianar la carga de las labores, entre otros temas como clases de tejido, jardinería o decoración. Por su parte, el apartado “Palomitas” proporciona columnas de entretenimiento a través de puzzles, chistes, horóscopo o test para realizar. En “moda” se destaca el acceso a un curso básico de costura, impulsado por la Escuela de alta costura del Ministerio de Educación, librillo incluido desde el primer número hasta el 15, el cual promueve el ahorro y el uso de los medios propios para la confección de prendas, entre otras ideas dentro del cuerpo de la revista como diseños para decorar el hogar que prometen estar “al alcance de la mano”, “sin gastar demasiado” (68) o ideas de recetas que facilitan a la dueña del hogar la labor cotidiana.
En este sentido, es interesante contrastar y proyectar tales espacios que proporciona la revista con lo que señala la periodista Marcela Otero, citada por Barr-Melej en Psychedelic Chile. Youth, Counterculture, and Politics on the Road to Socialism and Dictatorship (2017), quien describe el panorama para la mujer chilena, propiciado por el gobierno de la UP, como la oportunidad de ser visible en la vida política, económica y social del país, con ello, se abren las puertas para manifestarse expresivamente en un equilibrio entre su rol como dueña de casa y el rol que desea o debe atender frente a la sociedad[1] (74). Por una parte, es evidente cómo la revista se configura desde una respuesta sociopolítica a las necesidades, carencias y características de la época, es decir, se facilitan formas e ideas para que la mujer obrera pueda hacerse cargo de la familia. Por otra parte, a través de tales medios se configura una representación, distinta o no a los discursos que otros medios señalan sobre las mujeres, por lo que Paloma contribuye al diálogo social al permitir integrar la figura femenina dentro del discurso social y dentro de los espacios gráficos, así se hace parte de la vida política, económica y social del país en este “equilibrio” —o búsqueda de equilibrio— entre su rol y su figura dentro del pacto social. Esto último es interesante en particular en lo que refiere a las publicidades insertas dentro del cuerpo de la revista, como por ejemplo, “la Moda debe estar a su servicio,/ y facilitarle la vida” (51) o el que corresponde a la ENAP:
Le cocina los alimentos. Le ayuda en su trabajo. Le da calor en el invierno. (…) El petróleo hace mucho por Ud. ¿Y Ud., qué hace por él? Economice lo que más pueda. No derroche la energía que necesitan todos los chilenos (74).
En definitiva, se evidencian las necesidades y preocupaciones que el cuerpo social padecía, con ello, las sugerencias y soluciones propuestas por el Estado (considerando que Quimantú correspondía al proyecto de la UP). En especial, se identifican conceptos de ahorro y consumo radicalmente distintos a las ideas que se difunden en los avisos publicitarios actuales, al mismo tiempo, se evidencia el rol de la mujer, quien tiene derechos y obligaciones de hacerse cargo de la economía interna de su entorno al tomar acciones agenciantes a través de la ropa, su reutilización, del provecho de la energía o el consumo de los alimentos.

En lo que respecta a artículos y notas que manifiesten las temáticas antes señaladas se encuentran, por una parte y de forma permanente, las historias “Micaela” por Graciela Torricelli, breves textos ficticios que relatan la vida de una familia —presumiblemente— chilena así, la narración a través de elementos lúdicos entrega a la lectora ideas, valores y sugerencias frente a la vida familiar. En síntesis, se ejemplifica a través de formas literarias dentro de la revista información que idealiza o coloca como modelo a seguir de manera subliminal. Por otra parte, uno de los últimos artículos publicados[2], titulado “La chilena de hoy: ‘una puerta se abrió para nosotras’”, donde se destaca el vínculo entre el Gobierno y la valorización de su rol dentro de la comunidad, tal como se indica:
La vida de la mujer chilena ha cambiado. Desde que asumió el gobierno del Presidente Allende se sintió obligada a participar (…) Está dispuesta a formar cuanto organismo sea necesario, siempre que la beneficie a ella y a la comunidad. Y en esta búsqueda de solución a su problema empieza a hacerse solidaria y participante (Hurtado y Fontaine 105-106).
Parte de esta nota permite evidenciar la forma en que se concibe tratar el rol de la mujer tanto dentro del contexto político como en el formato de la revista, aspecto que en particular tiende a ser diverso en medida que, a diferencia de los ejemplos señalados, gran parte de la línea editorial de la revista dedica su atención al entretenimiento y ocio a través de historias de artistas de espectáculo, (cantantes y actores), panoramas, entre otros ya señalados, inclusive, se destacan las diversas entrevistas a las mujeres, quienes entregan una perspectiva subjetivante respecto de la figura femenina (“La novia de Nino se confiesa. Su historia” o “La viuda de Schneider dos años después” en el número 1). Asimismo, tensiona las formas tradicionales con temáticas relativas a la vida sexual, ya sea problematizándola o con propuestas poco comunes como lo era la vasectomía (“Yo me esterilicé” o “El matrimonio, ¿la tumba del sexo?”, en el número 1).
De esta forma, es evidente la complejidad en la que se construye la representación femenina, desde el territorio y la idea de pueblo, como señalan Almendra García-Huidobro y Flavia Córdova (ctd. en Lazo, s.p.), categoría que en el contexto sociopolítico que surge Paloma adquiere gran relevancia. Es esta particular forma de retratar el vínculo hombre mujer que así, en su primera edición, anuncia la búsqueda del diálogo entre lo masculino y femenino:
la pareja humana
paloma busca
el diálogo.
para dialogar
se necesitan dos.
respondan a
la voz de paloma
a nuestra voz (2).
En definitiva, diálogo que puede ser interpretado desde la inserción de la mujer al ámbito público a través de los medios y la creación de una revista que apunte a la representación de las formas, gustos e intereses. Este aspecto en particular sugestivo en la tensión con la representación femenina que propone Paloma, los espacios imaginarios, culturales y gráficos que propone desde un discurso particular y politizado; espacio que se viene gestando por lo menos desde mediados de siglo XX en Chile con el surgimiento de diversas revistas femeninas tales como Eva (1942-1974, Margarita(1934-1953) o Paula (1967-1977), publicaciones[3] que cimientan la presencia de la mujer dentro de la escena social y cultural chilena (Vergara et al., 16). Según indica Nicolás Lazo Jérez, Quimantú (o “sol del saber”) “buscó la democratización del conocimiento y la cultura a través de colecciones dedicadas a los procesos sociales e ideológicos de la época” (s.p.), es así que es indispensable pensar el diálogo, los vínculos y las representaciones antes mencionadas en relación con el contexto que gesta a Paloma.

Quimantú y Paloma
La editorial Quimantú desarrolló un trabajo distinguido en lo que respecta al uso de recursos gráficos, esto se hace evidente en la revisión tanto de las diversas colecciones existentes (libros) como en el caso de ciertas revistas, como la Quinta Rueda (1972-1973) y el ejemplo por excelencia de esta reflexión, Paloma. Es decir, el uso de patrones, diversidad de formas y paleta de colores, diagramación (guardando distancias entendiendo las diferencias entre tamaños), formatos que a su vez son reiterativos por lo que permiten al lector reconocer fácilmente el tipo de documento al cual se acercan, esto es tanto en el contexto original de producción como en la actualidad. Así, activa en el lector o quien manipula el documento una memoria (táctil o perceptiva también), cierto capital cultural y un conocimiento casi inconsciente respecto al tipo de información que puede encontrar, en relación con los lineamientos de la editorial: “permitir una difusión mucho más amplia de los valores literario” (ctd. en Anwandter 14). Si bien esto refiere específicamente a los libros de la editorial, es un aspecto relevante a considerar pues define indirectamente los modos en que se configura y recepciona la información a partir de elementos paratextuales, gráficos, de connotación a través de la materialidad, el diseño de las imágenes y diagramación.

Inventariar, identificar, catalogar y digitalizar: la puesta en valor del patrimonio documental
El 20 de junio de 2023, Cecilia Allendes, ex directora de la revista Paloma facilitó en calidad de préstamo de 20[4] números de esta para que fueran digitalizados. Este trabajo conllevó, en una primera etapa, el trabajo organizado por parte del equipo de CIDOC, entre entre ellos, Sebastián Valdebenito y Ángeles Silva, quienes se encargaron de inventariar, limpiar y evaluar el estado de conservación de los ejemplares. De manera paralela, pude realizar la identificación, catalogación e ingreso de la información al repositorio digital bajo el software Atom y las reglas del Consejo Internacional de Archivos, ISAD (G) y la Norma Internacional sobre los Registro de Autoridad…[5] ISAAR (CPF). Fue una labor extensa que permite facilitar el acceso de este patrimonio documental sin precedentes, en particular, considerando que instituciones como la Biblioteca Nacional no realiza préstamos en físico ni microfilm, probablemente por el estado de estas.
Sin duda este hito ofrece múltiples posibilidades de estudio y reflexión en torno a la producción de revistas femeninas, así como de revistas (y otras producciones) por parte de Quimantú, en particular, porque se ha dedicado gran atención a sus colecciones, más no a los alternos ejemplares que produjeron, con ello, sería interesante profundizar en las temáticas propuestas, tanto en recursos gráficos que se patentan o se traducen en un sello característico de Quimantú o respecto a las representaciones y configuraciones discursivas que Paloma presente. Esperamos que esto sea un aporte para estudiantes, investigadores, a la comunidad abierta para su revisión y uso, lo que permite explorar y recordar parte de nuestro patrimonio documental que se vio afectado por la censura ejercida durante la dictadura militar en Chile.

Referencias bibliográficas
Anwandter Donoso, Christian. “La literatura en Quimantú: una revolución incómoda”. Estudios Filológicos, s.n., s.i., pp., 7-24
Barr-Melejj, Patrick. Psychedelic Chile. Youth, Counterculture, and Politics on the Road to Socialism and Dictatorship. The University of North Carolina Press, 2017.
Fontaine, Paula y María Helena Hurtado. “La chilena de hoy: “una puerta se abrió para nosotras”. Paloma. 4 sept., 1973, pp., 105-109. Impreso.
Lazo Jerez, Nicolás. “Quimantú: el anhelo de escribir la identidad nacional”. Revista Universitaria, núm., 174, s.p. Web. 18 oct. 2023.
Paloma. 14 nov., 1972. Impreso.
Torricelli, Graciela. “Micaela”. Paloma. 14 nov., 1972, pp., 73. Impreso.
Vergara Leyton, Enrique, et al. “Publicidad y representación de la mujer en revistas femeninas: una aproximación al caso de revista Eva”. Revista 180, núm., 46, 2020, pp., 15-25.
[1] El texto de Barr-Melej está en inglés, por lo que la paráfrasis es una traducción y condensación mía de la información: “The Chilean woman now has the grand opportunity to be visible in the country’s political, economic, and social life. With the Popular Government’s triumph, her creative capacity now has the best possibility of development (…) In reality, the Chilean woman is looking for her own expressiveness and the equilibrium that should exist between her role as dueña de casa and the role she should play for the broader community” (73).
[2] Artículo que también señala Barr-Melej en su texto, sin embargo, el autor lo aborda desde una perspectiva comparativa con formas más radicales del feminismo y de la liberación sexual, en especial relación con el rol de los hombres dentro del contexto sociopolítico.
[3] Menciono los ejemplos anteriores pensando en los grandes exponentes en términos de publicaciones femeninas, sin embargo, la presencia de la mujer (no de forma exclusiva) en revistas tiene más precedentes, sin ir más lejos, El Eco de las Señoras de Santiago (1865) Familia (1910-1928; 1935-1940) o la revista Zig-Zag (1905-1964), aunque en esta última el público al que está dirigido por motivos económicos, sociales y de capital cultural distan de la discusión presente.
[4] Para completar la colección, con ayuda de Cecilia Allendes, establecimos contacto con Jorge Montealegre para completar los números faltantes.
[5] Norma internacional sobre los registros de autoridad de archivos relativos a instituciones, personas y familias.
*Aybiana Rodríguez es encargada del archivo CIDOC de la Universidad Finis Terrae. Correo de contacto: aybianar@gmail.com
