Las obras que regresan en «Este teatro no está vacío» de Ana Luz Ormazábal

por Federico Zurita Hecht

En noviembre de 2021 y en mayo de 2022 Este teatro no está vacío se presentó ante el público en el Teatro UC. La obra forma parte del complejo y novedoso trabajo desarrollado en la última década por la joven directora Ana Luz Ormazábal, en el que destacan obras como Concierto (2012), Ópera (2016) y Al Pacino (2019).

 Este teatro no está vacío construye una ficción en que tres actrices vestidas de negro se encuentran en un escenario vacío, igualmente negro, y confrontan la aparición fantasmal de representaciones teatrales del pasado. La imposibilidad de la reunión de intérpretes y espectadores en cuarentena constituye un impulso para articular la aparición de música, danza y fragmentos de textos de Guillermo Calderón y Juan Radrigán, entre otros. De esta forma, la linealidad se disuelve y emerge una constelación de hebras que, con coherencia, se mueven de forma pivotante hacia diversos momentos de la historia del teatro. Con esto, la obra participa de las necesidades de parte del teatro actual de hacer referencia a la misma actividad teatral con el propósito de identificar características de su funcionamiento y sus posibles efectos derivados de la experiencia de comunicación entre artistas y espectadores para dar forma a un sentido en escena y, a la vez, confrontar a otros discursos.

Como elementos constituyentes de este mecanismo complejo de escenificación, Este teatro no está vacío incorpora en su estrategia procedimientos artísticos como la hipertextualidad, la metatextualidad y la estructuración fragmentaria. El trabajo de Ormazábal se ubica precisamente en la tradición del arte occidental que rompe con la visión binaria del mundo para asumir, más bien, una condición fragmentaria, expresada (por medio de la cita de otras obras) de manera hipertextual. A su vez, en el inagotable movimiento del signo, asunto ya visible en sus obras anteriores, los fragmentos que constituyen la acción se expresan (por medio de la pregunta por el sentido de esas otras obras) de manera metatextual. 

Así, la obra de Ormazábal formula alusiones a la historia del teatro occidental y chileno, lo que le permite configurar una mirada situada del fenómeno teatral. Como complemento de lo anterior, la obra se pregunta por la posibilidad del teatro de rehacer como experiencia lo que ya ha sucedido, a propósito de que una característica de la naturaleza teatral es lo experiencial. Por tanto, las obras del pasado citadas por las actrices se mueven entre las posibilidades de revivir o mantener una condición espectral. En suma, el trabajo de Ana Luz Ormazábal forma parte de lo más novedoso del teatro chileno de la última década.

Creación colectiva basada en textos de Guillermo Calderón, Harold Pinter, Juan Radrigán, Gabriela Mistral, María Izquierdo y Ana Luz Ormazábal  

Dirección Ana Luz Ormazábal 

Elenco María Izquierdo, Camila González Brito y Josefa Cavada 

Música José Manuel Gatica, Aníbal Gutiérrez y elenco 

Diseño Manuel Morgado  

Asistente de diseño Althia Cereceda

Asistente de dirección Aníbal Gutiérrez 

Producción Teatro UC